Desde que empezó la crisis en España la población se dividió en dos sectores, los ahorradores y los no ahorradores.

Los ahorradores son personas que buscan comparan y consiguen los productos que necesitan a el precio más bajo posible. Estas personas están ojo avizor a las ofertas de los supermercados, se acogen a todos los descuentos habidos y por haber, estas personas van de tienda en tienda comparando precios hasta conseguir lo que buscan. No realizan grandes desembolsos de dinero si no es estrictamente necesario, por ejemplo si se les estropea la lavadora, no se plantean comprar una nueva, siempre será más económico repararla que comprarla a estreno. Si se les estropea el coche buscan repuestos baratos de coches para obtener el mejor precio a la hora de reparar su vehículo. Estos son los ahorradores, personas que aunque no tienen carencias se privan de muchas cosas para no malgastar el dinero.

Luego está los no ahorradores, estos no es que tiren el dinero, lo que hacen es que no miran si en otro lugar el mismo producto esta más rebajado, les da igual que se estropee la lavadora por que compran una nueva y se van de vacaciones siempre que pueden, viven al día económicamente porque para eso lo trabajan, viajan y salen de compras siempre que les apetece, y se dan pequeños o grandes lujos cuando la ocasión lo merece.

A mi parecer cualquiera de las dos opciones son buenas , los ahorradores no necesitan más para ser felices, por lo que no extrañan nada y nada les hace falta, viven con lo que tienen y no aspiran a tener más porque su cometido principal es no gastar más de la cuenta. El lado opuesto, es sin embargo el sector que más sale a cenar o comer a los restaurantes, los que compran siempre marcas conocidas en lugar de utilizar marcas blancas, y en ocasiones los que malgastan su dinero en caprichos que al parecer de los demás son innecesarios.

Mi abuelo siempre decía que hay que sr como las hormigas, estas recogen durante todo el verano alimentos para poder vivir tranquilas en invierno, la moraleja de esto es que si malgastas lo que tienes llegará un momento en el que se acabe y tengas que volver a llenarlo. La mejor opción es guardar un poco para cuando las circunstancias lo merezcan. ¿Y tú eres ahorrador o no ahorrador?